
Es un ejemplo de la vida real de lo que sería un pedazo de código mal estructurado. ¿Cuántas veces has leído algo parecido en el código de otros? O lo peor, ¿Cuántas veces hemos escrito código así? Lo único que nos queda es ser auto-crítico con nuestro peor enemigo (nosotoros mismos) y tener el tiempo y valor de reestructurar antes de que se convierta en todo un ejemplo de código spaghetti. A la larga el resultado es favorable.
0 comentarios:
Publicar un comentario